Costos

Qué define el precio de un flete refrigerado

Por qué dos cotizaciones del mismo viaje pueden ser tan distintas, y qué mirar además del número final.

"¿Cuánto me sale llevar esto a tal lugar?" Es la primera pregunta de casi toda consulta, y es lógica. Pero un flete refrigerado no tiene precio de lista, y no por falta de transparencia: es que el mismo recorrido puede costar muy distinto según cómo viaje la carga.

Estos son los factores que realmente mueven el número.

La distancia, pero no sola

Es lo primero que todos miran y no alcanza. Importa el kilometraje, sí, pero también si el viaje tiene retorno con carga o el camión vuelve vacío. Un destino donde hay actividad y se consigue carga de vuelta siempre cotiza mejor que uno donde el equipo vuelve vacío medio país.

Por eso una empresa con operación regular en un corredor puede darte mejor precio en ese corredor que otra más grande que no lo recorre.

Volumen y peso

Definen qué unidad hace falta. Un chasis, un balancín y un semi tienen costos operativos muy distintos: no es lo mismo mover cuatro pallets que veinte.

Acá hay un error frecuente: pedir un semi "por si acaso". Si tu carga entra en un balancín, estás pagando capacidad que no usás. Contá lo que realmente movés y dejá que el transportista te diga qué equipo corresponde.

La temperatura de trabajo

Mantener un producto a temperatura de refrigeración no cuesta lo mismo que mantenerlo congelado. El equipo de frío consume combustible durante todo el viaje, y cuanto más baja es la temperatura, mayor es el consumo y la exigencia del equipo.

También influye la exigencia de constancia: una carga que no admite ninguna variación requiere más control que una con cierto margen.

El tipo de operación

Un viaje punto a punto, con una carga y una descarga, es la operación más simple. Un reparto con varias entregas implica horas de trabajo, tiempos de espera en cada parada y papelerío por cada destino. Son dos servicios distintos y se cotizan distinto.

Los tiempos de espera para cargar o descargar también pesan: un camión detenido cuatro horas en una planta es un camión que no está haciendo otro viaje.

La frecuencia

Un viaje puntual y una operación semanal no se cotizan igual. Cuando la carga se repite, el transportista puede planificar la flota, combinar recorridos y aprovechar retornos. Eso baja el costo y se refleja en el precio.

Si tu operación es regular, decilo en la primera consulta. Cambia la cotización.

La época del año y los costos que no controla nadie

El combustible, los peajes, los seguros y los costos laborales se mueven, y en Argentina se mueven bastante. Ninguna cotización de transporte puede sostenerse indefinidamente en el tiempo: es razonable que tenga una fecha de validez.

Desconfiá tanto del que te tira un número sin preguntarte nada como del que promete un precio fijo para siempre.

Qué mirar además del número

Cuando compares dos cotizaciones, mirá qué incluye cada una:

  • ¿La unidad es propia o la subcontratan?
  • ¿Tiene habilitación SENASA, el depósito y también el camión?
  • ¿Qué cobertura tiene la carga?
  • ¿Qué pasa si el camión se rompe en ruta?
  • ¿Cómo consultás dónde está tu mercadería?

Si una cotización está muy por debajo del resto, algo de esa lista se está recortando. Y en cadena de frío, lo que se recorta se paga después.

Para cotizarte rápido nos alcanza con cuatro datos: origen y destino, qué producto es y a qué temperatura viaja, cuánto volumen es y cada cuánto lo movés. Con eso te decimos qué unidad conviene y cuánto sale.

¿Tenés que mover mercadería con frío?

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